Nombre: Carolina
Gutiérrez Rueda
Materia:
Taller de Lectura y Redacción 3
Actividad: Autobiografía
MI VERDERA
HISTORIA
Me llamo Carolina
Gutiérrez Rueda curso el segundo año de bachiller, vivo en casa de mi tía igual
que toda mi familia. Cuando
llegamos a la casa de mi tía, cursaba la primaria; en ese tiempo ensayábamos la
salida de la escuela (mi graduación).
Mi tía se alivió de Bruno cuando yo tenía 11 años; me volví niñera de tiempo completo. Extrañaba vivir en la privada Luis N Morones – me encantaba vivir ahí – en esa casa pasé los años más hermosos de mi vida como: cuando salía a jugar yo sola, cuando pasaba un mini ratito con mi hermana y con otros amigos. Todos trabajaban de tiempo completo, mi hermana estudiaba y ayudaba con el gasto – nos queremos mucho, pero nos veíamos poco – sólo éramos mi abuela y yo.
Eso terminó cuando entré a tercer
año de secundaria – mi tía, ya no trabajaba – me liberé de niñera y empecé a ocuparme
en otras cosas que se covbirtieron en mi diversión y refugio(ya hacía varias).
Nació mi sobrina Paula, al poco tiempo, ese angelito que llego a mi vida
y despertó aún más mi vocación; ya en secundaria sabía con exactitud que quería
estudiar. Conocí a mi mejor amiga Jessica. Aquí mi promedio mejoró a 9.3 – ya
que en la primaria era de 7.3 – nadie me creyó.
Salí de la secundaria con un promedio de 9.3 y la sensación de lo que se
siente irse de pinta sólo una vez – me cacharon – ese día lloré como cuando era
una niña y había empujado a un niño del kínder.
El día en que salí de la secundaria fue como
un día normal con excepción de que mi hermana me abrazo – no le gustaban los
abrazos – como cuando ella era de mi edad y yo un bebé.
En ocasiones,
yo deseaba volver a ser una niña, vivir donde pase casi toda mi infancia y
dejar de llorar. Nada ha mejorado sigo siendo Carolina Gutiérrez Rueda de 16
años de edad que nació el 23 de abril de 2001, cursando el bachillerato con
ayuda de mi familia e amigos ; ahora soló me queda esperar, ser más paciente de
lo que ya soy…
Mis sueños
Durmiendo pasó mi muerte;
Dejando tristeza y desolación.
Mi cuerpo frio, súbitamente,
Dio su última exhalación.
Quisiera tener unas
alas,
Para limpiar mi
caparazón.
Cruzar un gran lago
de lágrimas,
Y poder volver a la
acción.
En mi jardín
crecieron rosas.
Que corte, para hacer
ramos,
Para poder tirar lo
aceptable.
Eran flores tan preciosas…
Que nunca les dije
adiós
Solo di lo apreciable…




