jueves, 14 de diciembre de 2017

2° ’’A’’ Magali Mendoza Hernández


>>EL SECRETO DE LA VIDA<<
Magali Mendoza Hernández       2° “A”              
Las manecillas del reloj avanzan sin darnos cuenta, hoy después de tanto tiempo me encuentro en la casa que viví toda mi infancia y juventud, ahora es cuando los recuerdos llegan a nuestra mente.

Soy la menor de tres hermanos; y a muy temprana edad sufrimos el abandonó por parte de nuestros padres, pero siempre tuvimos el apoyo y el amor por parte de mi abuelita Margarita Hernández Huitzil, una señora que nos cuidó e inculcó  valores, educándonos de una forma rígida y dura.

Nos dio estudio con mucho esfuerzo, pero poco a poco su salud fue empeorando. Llegó al punto de olvidar nuestros nombres y rostros, hasta los momentos más bellos que pasamos juntos. Y sin darme cuenta se me fue, la perdí, fue lo más doloroso, el corazón se me partió.

Aún recuerdo cuando éramos unos niños nos fue inculcando la importancia de la educación para ser alguien recuerdo una frase que ella siempre nos decía: “La mejor herencia que le puede dejar uno, es la educación”.

Después de tanto ejercí la profesión de educadora algo que realmente me había apasionado desde pequeña. Aunque también en ocasiones me dedicaba en mis tiempos libres a  modista algo que hacia desde que iba a primaria.

Con el tiempo y la pérdida de mis seres queridos caí en depresión, mi salud fue empeorando y en algún momento quise terminar con mi vida, hice muchos intentos de suicidio pero ninguno resultó
como quería.

Poco a poco, las personas que me rodeaban se fueron  dejándome en completa soledad y aún
recuerdo todo lo que decía cuando era joven lograré todo lo que me proponga pero poco a poco fueron aumentando los problemas, mi economía fue disminuyendo, renuncié a mi profesión no podía seguir con eso,la tristeza partió mi corazón.
Fui dueña de una de las empresas de moda más importantes de México pero... sufrió un fraude todo se había convertido en un fracaso.

En mis últimos días de vida encontré uno de mis álbumes y vi todos los recuerdos, donde era tan feliz y dichosa por lo que había vivido y encontré una foto en donde esta con mi abuelita, rompí en llanto no pude controlarme, sabía que era momento de encontrarme con ella.

Cuando de pronto di mi último suspiro... Ya no podía más y ahora me doy cuenta que no podía vivir sin ella.

Después de unas horas encontraron mi cuerpo, hicieron los arreglos necesarios para mi velorio, mi última voluntad fue que me enterraran junto a ella con mi abuelita, la cual fue como mi segunda madre... Siempre estaré muy agradecida con ella por todo lo que me dio. Hasta los jalones de oreja que en algún momento me merecía.

Y deje de ser su niña para convertirme en su ángel para estar con ella.. Nunca pude decirle cuanto lo amaba pero ahora que estoy con ella no me cansaré de decírselo...



<< El cielo de colores>>


Un destello de emociones
ensombrece mi cielo a veces,
imposible fue llegar al fin
para obtener tu amor.


Entre el tiempo por ti iré
no importa por ti viviré.
Vagando por montes y cascadas,
adiós a mi casa por madrugadas.


Mi libertad fue encarcelada
un ángel dulce hace la llamada
buscando en la última esquina.


Caminaba en la noche oscura,
tu luz tan blanca y pura
me deslumbra tu hermosura.



2 comentarios:

  1. Es agradable ver el esfuerzo que haces por escribir, pero aún más para ti el que recibas encomio por tu trabajo. Bien hecho! ;)

    ResponderEliminar
  2. Tú foma de redactar tú autobiografía es una de las pocas que he visto con un final triste, es interesante ver cómo actuaras después de la muerte, algo único e inigualable.Tu poema es interesante, si acaso pensaría que te afecto un poco la redacción, pero es interesante leerlo. Felicidades por tus trabajos.

    ResponderEliminar